¿Qué es más importante, la playa como recurso turístico económico o de naturaleza?

Es la pregunta que se hizo Pablo Domínguez en una entrevista en Por la 3 radio, luego de lo que fue la gran creciente del mar en los últimos días, generando nuevas incertidumbres por el cuidado de la playa y la erosión de la arena en el frente costero del centro de nuestra ciudad por diferentes motivos. “Hay que dejar todo limpio, esas olas encuentran una ranura, una grieta, un desagüe pluvial, esos socavones que solemos a hacer en las playas de Villa Gesell, comienza a sacar, a sacar, a sacar y termina en lo que pasó».

Por Tobias Luján

Luego de lo que fue la crecida del mar en la ciudad, llevándose varias casillas de guardavidas, junto a algunos enquinchados, y principalmente la gran crecida del mar, llegando inclusive hacia la avenida 1 en diversos sectores, llevaron a sacar conclusiones que un ciudadano geselino ya está acostumbrado a escuchar y sobre todo a saber de como es el tratamiento que uno mismo puede hacer sobre la playa.

Pablo Domínguez, ambientalista geselino, tiene bien en clara la situación del mar, principalmente por ser un gran referente de la problemática del famoso Mandalay, años atrás. Por ello,en una entrevista en Por la 3 radio, comenró que la crecida del mar en los últimos días no fue una de las peores, hay que remontarnos al año 2009, una crecida violenta en el sur de la ciudad que se llevo entre 3 y 4 balnearios antiguos, los que eran de cemento y material en lo que comprende desde el muelle, en el paseo 129 hasta el paseo 139. Otra que fue mas fuerte aun, ocurrió en el año 2003, que fue con mucha mas violencia y generando grandes estragos en la ciudad.

Domínguez además explicó que lo que sucedió no fue una sudestada, sino que “hay que tener en cuenta que siempre cuando hay vientos del sudoeste que dicho por los oceanógrafos y los geólogos apila el agua. O sea amontona el agua es una forma de decirlo, se produce una marea extraordinaria y como hubo grandes vientos mar adentro y mas al sur también, se produjo un apilamiento, el sudoeste hace correr el agua del mar violentamente como si fuese un rio desbocado y donde esa corriente, esas olas encuentran una ranura, una grieta, un desagüe pluvial, una de esos socavones que solemos a hacer en las playas de Villa Gesell, comienza a sacar, a sacar, a sacar y termina en lo que paso. Eso es así, es de manual, no hay nada mas que discutir, esta dicho por todos los entendidos, no hay que hacer desagües pluviales, ni grietas, ni socavones, ni sacar arena del frente costero.”

También se le consultó acerca de que si no se hubiera hecho lo que desencadenó en esta gran crecida, no sería tan violenta la marea, a lo que mencionó que con “irse un poquito al norte por la zona del proyecto ese Mandalay donde tanto defendimos ese medano, donde la playa esta lisa y con buena arena sin tanta caída, sin tanta inclinación que es uno de los rasgos fundamentales de erosión costera, el agua sube, baja y hasta deja arena generalmente. Puede hacer algunas cavas, escarpas se llaman, ese pequeño talón, como ese “acantiladito” pero se subsana inmediatamente, al otro día el mar ya vuelve a traer arena y lo suaviza.” La cuestión que se plantea es la siguiente: ¿Que habría que hacer?, por ello Domínguez hace énfasis en que “hay que sacar todo. Dejar todo limpio si los balnearios quieren estar hay que hacerlos removibles y sacarlos, las casillas de guardavidas sacarlas, sacar todo porque cada palito que hay produce una pequeña ondulación en el viento, un pequeño movimiento de arena y eso va generando esos socavones que por supuesto lo peor son las maquinas y los pluviales y los movimientos de arena indiscriminados, extracciones, porque la rambla acumula arena sucia y todas las excusas que hay para sacar arena acá en Villa Gesell de hace 30, 40 años”.

Poniendo en base a la idea de remover todo lo que sería mueble de la arena, también reflexiona el ambientalista en que “es complicado para la economía de algunas personas, es complicado porque si vos tenes que tener un balneario que sea un trailer, un foodtruck removible, cambia un poco lo que llama ecuación del negocio pero en algún momento alguien se va a tener que poner a pensar que es mas importante, la playa como recurso turístico económico y también de naturaleza porque nosotros siempre estamos pensando en los negocios pero el médano es lo que nos defiende de la entrada del mar, entonces hacer un calculo de que es lo que hay que hacer y hacerlo porque se viene hablando hace un montón de tiempo pero no se hace y se siguen poniendo cosas arriba del medano costero como la rambla, banderitas, soguitas, juego para niños, todo eso esta arriba del medano costero, algún día si queremos recuperar eso va a haber que sacarlos pero bueno, no entra en nosotros”. “Hacia el norte vos caminas, pasas la 102, la Buenos Aires, llegas a la zona que yo nombrada del Mandalay y la playa tiene 150mts de ancho y tiene arena gruesa, fina, de todos colores osea esta clarisimo que el medano costero y la no existencia de todo tipo de obstáculos y de salida de agua de lluvia posibilita que la playa se recomponga, el mar esta trayendo arena, no es que se termino la arena en el planeta, el mar esta trayendo pero la pone donde encuentra las condiciones favorables y donde esta desfavorable lo que hace es llevársela antes de que se la roben”, hizo hincapié en los diversos sectores donde se puede observar la erosión prolija de las playas y de como se manejan mal los recursos para que no ocurra mas estas problemáticas.

Finalizando con la charla, Domínguez menciono que “la gente que va aprendiendo va haciendo las cosas bien, es cuestión de hacer las cosas bien, de hacer un plan de manejo costero y la cosa se puede revertir, en algunos lugares puede ser mucho mas difícil, puede llevar años pero hay que intentarlo y sino bajamos los brazos que venga el mar y se lleve todo pero no es la idea.”

AUDIO DE LA ENTREVISTA

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