viernes , 14 agosto 2020

Escandalosa obra particular reveló la inacción de Barrera y Galli, la advertencia de Abal Medina y sacó a la luz arreglos de funcionarios municipales

Por la 3 ha publicado en los últimos dos años varias notas sobre una construcción privada que viola todas las normas de construcción de manera exagerada, ubicada en la calle 44 a metros del mar en Mar Azul. Ahora, por medio del concejal Miguel Cisneros, que realizó una denuncia penal por un audio que recibió en donde se escucha una conversación que deja en claro tratos espurios entre el propietario y ejecutivos del munipio, reflotó el conflicto por el cual el Ejecutivo tuvo que accionar cuando fue alertado por el ex senador que tiene una casa lindera al edificio de 16 departamentos. El municipio trabó la obra y habló de demoler, lo que ocasionó que el dueño realizara un amparo y diera a conocer el diálogo que compromete seriamente a los acusados.

Hace un año atrás, más precisamente en el mes de junio de 2018, Por la 3 publicábamos una nota más de tantas sobre una obra particular que estaba en la última etapa de construcción que fue construída desde el abuso y la infracción de todas las normas constructivas actuales. Está ubicada en la calle 44 entre Mar Azul y playa en Mar Azul, sobre en un lote de 950 metros donde sólo se podrían construir dos unidades. Sin embargo, se hicieron entre 14 y 16 departamentos, bauleras y seis cocheras en tres plantas y una piscina en el retiro trasero.

Los vecinos habían hecho varias advertencias y llamados al municipio dando aviso de la situación pero no pasó nada. En esa nota develábamos quién es el propietario del lote y nos preguntábamos, ya muy cerca de la respuesta, ¿Por qué Obras Particulares no actuaba?

En esa misma nota, planteamos el interrogante ¿Por qué la falta de control y la vista gorda ante semejante edificio emplazado en un lote unifamiliar. Y una de las respuestas que dábamos como posible era algo que nos había expresado el constructor de la obra, el Sr. Ruiz vecino de Mar Azul, y era la existencia de un supuesto arreglo que estaría grabado. Seguíamos intentando contestar quién había sido parte del asunto y muchos rumores nos señalaban al, en ese entonces concejal con licencia y Jefe de Obras Públicas, Maximiliano Doro, que había sido un año antes Jefe de Obras Particulares.

Estas preguntas con respuestas a medias quedaron atrás porque a fines del año pasado y después de una serie de advertencias hechas por el ex senador y ex jefe de Gabinete de Cristina Kirchner, Juan Manuel Abal Medina, al mismísimo intendente Gustavo Barrera, debido a que tiene una propiedad lindera al mounstruo de cemento de 3 pisos y un subsuelo, surgieron nuevas cuestiones relacionadas a la obra.

Todo lo que el municipio había dejado de mirar, de observar y de controlar, el permiso «arreglado» para que lo que deberían haber sido una construcción de dos viviendas y avanzó en una torre con más de una decena de unidades, comenzó a ser inspeccionado hasta que llegó el momento de la CLAUSURA.

Con la clásica faja con letras rojas llegó el aviso de demolición, si demolición. Una demolición definida por los responsables que nunca antes habían hecho nada ante las advertencias y avisos sobre esa obra, Gerardo Galli y Gustavo Barrera, que de repente y por la advertencia del hombre de Unidad Ciudadana que juega en primera, de buenas a primeras quisieron cortar por lo sano lo que ellos mismos habían acompañado desde el silencio y la falta de intervención que como funcionarios les compete.

Acá es donde se pone picante el asunto… y en el audio llevado a la Justicia como prueba de los «arreglos» convenidos entre funcionarios municipales y el propietario, se escucha claramente cuando Doro le dice al dueño de la propiedad que «tenía el peor vecino que le podía haber tocado», aludiendo a Abal Medina y le da la noticia de que «en marzo se demolerá». Son 15 minutos de una conversación imperdible, delatora de muchos vicios y circuitos municipales que de no ser por el vecino tan particular que le tocó a este propietario en cuestión, hubiesen continuado sin más. Lo que queda claro además de un hecho de corrupción evidente es que este caso que salió a la luz porque el dueño no se quedó sólo con haber hecho un amparo en la justicia por sentirse «perjudicado», sino que dejó rodar el audio para que por lo menos rueden las cabezas que tengan que rodar.

La evidencia llegó a las manos del concejal Miguel Cisneros, quien hizo la denuncia correspondiente en la Estación Policial de Villa Gesell y mencionó que replicará en el ámbito Judicial de Dolores en la Fiscalía Anticorrupción. Pero lo llamativo de esta denuncia es que, según adelantó Cisneros, la hizo acompañado por Gustavo Barrera.

O sea… el intendente que no activó hasta el final cuando ya no tenía para donde correr, cuando lo acorraló el ex senador, ahora es el denunciante de lo que el mismo y se ladero Galli taparon durante casi dos años.

Ahora, dos denuncias tienen que prosperar para destrabar el conflicto de la obra parada y la decisión de la demolición, por un lado, y por el otro la investigación que deberá revelar quiénes son los funcionarios que recibieron dinero y los que sabiendo que hubo situaciones fuera de la ley para que los ladrillos se apilen hasta llegar al último techo. Como también de cuánta plata se trata.

Mientras tanto, la cortina de álamos plantada por Abal Mediana para tapar por lo menos con una cortina verde los escasos metros que separan su casa del elefante de cemento, sigue creciendo pero no logra el objetivo porque no hay árbol que pueda esconder el edificio.

Un dato tan preocupante como miserable es que al dueño del lote, los municipales que se dirigían a él, le dijeron que esa zona que hoy es unifamiliar cuando el Código de Ordenamiento Urbanose sancionara, pasaría a pasar a ser multifamiliar y entonces iba a estar todo en regla.

Cuando a Maximiliano Doro le tocó avisarle al dueño que la decisión de demoler era un hecho, se escucha al hombre consultar por esa información que le habían vendido como algo finiquitado, a lo que el ex concejal contestó: «No, no se aprobó al final, los concejales lo votaron en contra».

En este momento, el Concejo Deliberante tiene nuevamente en la agenda el tratamiento del COU, el oficialismo tiene la mayoría necesaria para votar la norma aunque los concejales opositores no acompañen. Esta obra es un ejemplo de lo que el COU ordenado por Barrera y escrito por Galli permitirá en las zonas más naturales y cuidadas de Villa Gesell. Es una muestra, de ahí para arriba, todo lo imaginable y más.

Continuará…

2 comentarios

  1. No sé si recuerdan la espesura del monte de aromos que estaba en ese lugar y que esta gente arrasó para poder construir esa mole de cemento. Ese monte vegetal servía, entre otras cosas para fijar la duna. ¿Quién paga por esos daños?
    Pienso que habría que ver las responsabilidades y embargar bienes por todo lo que han hecho.

    • Gustavo, el daño ocasionado es irrecuperable; ojalá el costo sirva al menos para detener el daño que el nuevo COU representa si se avanza con El.

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