Las últimas horas del Camping de Ingenieros de Mar Azul

Quedan muy poquitas casas rodantes, la mayoría se trasladaron al predio de Casablanca ubicado en Colonia Marina. Los inquilinos actuales, después de vender el mobiliario y demás elementos, mañana entregan formalmente el lugar a Caaitba. El 5 de diciembre en “La Caja” hay Asamblea ya con quienes serán las nuevas autoridades. La zona queda desierta pero con una nueva empresa de seguridad a cargo. Del qué vendrá nadie habla demasiado…

FOTOS: CH-CASAS FOTOGRAFÍA

Muchas emociones se respiran hace un mes en el Camping de Ingenieros de Mar Azul que se acentuaron los últimos días. Bronca, tristeza, angustia, emoción, nostalgia e incertidumbre podrían sugerirse como los más relevantes después de escuchar a los rodanteros que tuvieron que levantar campamento en menos de un mes, ante el aviso de que el camping cerraba sus puertas y no habría verano allí. Pero también algunos sentimientos corresponden a algunos de los empleados del actual y último concesionario, que a modo de feria americana remataron en dos semanas todo el mobiliario y elementos varios del lugar que llevaron adelante durante los últimos diez años.

Todo el esfuerzo de los rodanteros por quedarse esta temporada fue en vano, Caaitba fue terminante y dijo NO a todas las propuestas llevadas en manos de privados para “bancar las últimas vacaciones”. El 5 de diciembre en “La Caja” hay Asamblea ya con quienes serán las nuevas autoridades.

Ese es el gran pesar de muchos, que no se haya podido estirar la situación un verano más, el último verano en un camping poco convencional, donde la mayoría de las 200 casillas rodantes tenían decks y pergolas de madera y hasta algunas pozo ciego propio. “Casitas” como los campistas mismos las llaman, que se armaron y quedaron fijas con esas estructuras siempre.

Ellos mismos se preguntan si esta decisión, todavía no aclarada de forma pública por la Caja de Previsión Social para Agrimensores, Arquitectos, Ingenieros y Técnicos de la Provincia de Buenos Aires, tiene que ver con los desarreglos, deudas, colocación de antenas de telefonía celular, por ejemplo, fueron el factor desencadenante de este intempestivo final o más que nada la respuesta pasa por el futuro negocio millonario que le aguarda a las 166 hectáreas propiedad de Caaitba y del que ya se conoció el proyecto del Masterplan ganador para urbanizarlas, que contó con el acuerdo del intendente Gustavo Barrera.

Todavía hay una ebullición y un hermetismo que no permite tener claridad sobre el por qué se llegó al final de esta manera y qué pasará en un futuro cercano, en el que cabe resaltar que será vital la aprobación del Código de Ordenamiento Urbano de Villa Gesell con los indicadores propuestos por el Ejecutivo Municipal y rechazados en el Concejo Deliberante, para darle vía libre a La Caja y su mega desarrollo inmobiliario, que le sacaría a Mar Azul la última gran porción de bosque, pastizales y médanos enmarcados fuera de lo que es la Reserva Natural Faro Querandí y el pueblo ya urbanizado.

Los rodanteros, muchos de ellos, se quedaron en la zona ya que se mudaron al Camping Casablanca en Colonia Marina, otros han decidido irse de Villa Gesell y muy poquitos todavía no han podido llegar al predio para desarmar.

Todos comparten el mismo pesar y los vecinos del pueblo aún no reaccionan ante este escenario que, de algún modo, va a modificar el verano en Mar Azul.

Dos mensajes, de tantos, que los rodanteros comparten en un grupo de Facebook creado a partir de este desenlace y que se denomina R.U.M.A Rodanteros Unidos de Mar Azul, expresan:

“La caja de ingenieros nos sacó el espacio, lo que nunca nos podrá sacar son los recuerdos vividos allí”. Adriana Mabel Diaz

“Me llevo los mejores años, muchísimos recuerdos! Mi único deseo más allá de que el camping si o el camping no es que NO MATEN AL BOSQUE, me duele el alma pensar que eso puede suceder! Ojalá no lo permitan”. Constanza Ovejero

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Un comentario

  1. Una buena platita para el ejecutivo y la caja de ingenieros hará desastres en la última porción de bosque que nos queda.
    El vil metal mueve montañas aunque en este caso mueve médanos.

    Me gusta

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