Marcelo Boero pide colaboración de testigos del accidente mortal que sufrió su hija en el Enduro

El papá de la joven que se accidentó en un cuatriciclo el sábado 23 de febrero en la playa del circuito de Le Touquet, conversó con Por la 3 derecho en su paso por la fiscalía de Villa Gesell que atiende la causa en la que es particular damnificado. “Estoy seguro que cuando pasó lo de Juanita había muchísima gente alrededor, por eso pido que quienes lo presenciaron se presenten para aportar información, lo que vieron, tengan imágenes o no”, expresó apesadumbrado y aferrado a la fe para saber la verdad sobre la tragedia.

El viernes antes del mediodía, Marcelo Boero y su abogado llegaron a Villa Gesell para dirigirse a la Fiscalía a cargo de la Dra. Zamboni, que atiende la causa caratulada “Averiguación de causales de muerte” por el accidente sufrido por su hija Juana. Ese sábado 23 de febrero, según se le informó a la familia Boero, Juana circulaba a bordo de un cuatriciclo Yamaha Blaster 250 propiedad de la familia de Valeria del Mar con la que había pasado el día en la playa del circuito del Enduro del Verano, cuando embistió un alambre que le ocasionó una importante herida en su cuello que acabó con su vida.

Los padres de Juana, que se dirigían de Pinamar a Gesell a buscarla después de una comunicación con ella en la que les decía que tenía frío, fueron informados por la policía de la situación y llegaron al hospital de Villa Gesell minutos después de que su hija falleciera.

Todo lo que saben del momento del accidente es por información policial, ya que la familia de los amigos de Juana que estaban con ella no tuvieron un acercamiento con ellos en las primeras horas de su muerte.

“Somos una familia de fe, eso me mantiene así, entero… aunque la llore todos los días, todas las noches”, confiesa el comerciante de Campana que tiene casa en Pinamar y veranea allí hace muchos años.

Lo que Boero necesita es entender cómo fue que le pasó eso a su hija, por eso pide que cualquier persona que haya estado en ese momento del accidente se presente en la Fiscalía. Todos los testimonios, fotos o videos que la gente que la vio accidentarse pueda aportar, es algo muy valorado por la familia que confía en la investigación, entendiendo que va a llegar a la verdad.

Juana era una chica muy familiera, obediente y cuidadosa. Ese día le pidió por favor a su papá que la dejara ir a la playa con la familia de una amiga que conocía de las vacaciones en Pinamar. A Marcelo le costó ceder, pero aflojó y se lo permitió. “Siempre es no con vos, papá”, repite él que le dijo ese día su hija de 17 años, que al día siguiente cumplía 18.