El corralón municipal de las localidades del sur, se ubicó

Meses después de la paralización de la obra por parte de la Justicia, de lo que iba a ser el predio destinado a personal y máquinas municipales, los trabajadores del área se alojaron en una nueva construcción a metros de la caballería en el ingreso a Mar Azul. El lugar había sido señalado al secretario de Planeamiento por integrantes de la cuadrilla como la mejor opción, pero Galli lo desestimó y optó por meterse en un lote de Las Gaviotas en una zona rodeada de casas y escuelas. Hoy, sin formalismos de por medio, los muchachos de la pala se acomodaron.

Que los trabajadores del corralón municipal que hacen sus tareas en Mar Azul, Las Gaviotas y Mar de las Pampas necesitan un lugar nunca estuvo en discusión ni fue desconocido por los vecinos que decidieron hacer un amparo para impedir que se establezca en un lote que es reserva.

La medida cautelar de esa acción judicial “quedó firme” y con ella el sueño del corralón propio se diluyó, ya que el arquitecto Gerardo Galli, secretario de Planeamiento de la municipalidad, no quiso reubicarlo ni considerar otra posibilidad.

Pero, como quien no quiere la cosa, los empleados del municipio ya encontraron su lugar a metros de la caballería y sobre la calle de acceso de la Ruta 11.

Uno de los trabajadores de ese equipo había confesado ante la paralización de la obra en Las Gaviotas, que se le transmitió a Galli la posibilidad de uso de ese lote para hacer el corralón, a lo que el funcionario municipal se negó. Así fue que cuando la Justicia le puso el freno a la obra de 31 y Monte Hermoso en Las Gaviotas, los trabajadores se quedaron sin techo hasta que recurrieron a este espacio y plantaron bandera.

Cabe destacar que por parte del municipio no hubo anuncio ni presentación de esta nueva construcción municipal.