Animales que duelen, corazones que curan

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Una historia más que se repite varias veces por mes. Una perra fue rescatada en la ex terminal de micros por una vecina de Mar de las Pampas que no pudo no llevársela a su casa cuando la vio sarnosa, desnutrida y con una pata menos, dando vueltas sin rumbo. Cecilia es de esas proteccionistas que corren atrás de las necesidades de perros y gatos desamparados y enfermos, que lamentablemente, abundan en la ciudad. La hembra negrita es fiel reflejo del maltrato animal y de la situación de emergencia que viven muchas mascotas en Gesell.

“Esta ciega de hambre”, les contó Cecilia Mosquera a sus colegas proteccionistas en un grupo de whatsapp donde intercambian ubicaciones de perros en situación de calle y en riesgo, consejos para medicarlos, búsqueda de tránsito y adopciones y todo lo que tiene que ver con la noble tarea voluntaria que todos los días les depara tareas para proteger y salvar las vidas de mascotas abandonadas y maltratadas.

Cuando la vio no dudó, dejó de esperar el colectivo que se toma para llegar desde Gesell hasta su casa de Mar de las Pampas y pidió un remis, la negrita de ojos dulces y tres patas lo valía.

Ya en su casa donde convive con sus cuatro perros y una hembra más rescatada de la calle apodada Heidi, le dio de comer, de tomar y empezó a organizarse para procurarle atención veterinaria y medicación para la sarna. También comprobó que está en celo.

Un vecino atento y comprometido le preparó una bolsa de alimento, otra vecina pasó por Zoonosis para buscar dosis de la medicación para tratar la sarna y esta tarde la veterinaria de la zona, Valeria Ruffino, pasó a verla para evaluar su estado de salud.

Samara, como la bautizó su rescatista, ahora está en buenas manos. Otras manos diferentes a esas que “se lavaron” y dejaron que llegue al estado actual.