La basura enfrenta a los vecinos

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Cada vez es más común entre los vecinos, residentes y no residentes de Mar Azul, Las Gaviotas y Mar de las Pampas la denuncia en las redes que evidencian a quienes tiran residuos y desperdicios en lugares públicos con el perjuicio que eso genera. En la zona hay espacios para descarte de reciclables y bateas roll off para basura no convencional pero las malas costumbres abundan y muchos, cansados, publican fotos y direcciones para exponer a los que ensucian. Los controles escasean y las multas más.

La Sofo de Mar de las Pampas acusa en una publicación donde una sombrilla rota yace abierta en pleno bosque: “Quien creen que levanta esto ???? Es así como queremos ver nuestros paraíso ???? Querandies y Av del Plata”.

Horas antes se había hecho eco de la publicación de un vecino de la localidad que había señalado en un grupo de facebook que reúne a habitantes y propietarios no residentes, sobre unos tachos con aceites tirados en plena vereda. “Pedimos por favor a todos los vecinos, que no dejen tirada basura en el bosque, tenemos que tomar conciencia que el lugar lo construimos entre todos y somos nosotros los que debemos dar el ejemplo. Santa María y el Ceibo”.

La batea ubicada en Monte Hermoso y Brown, límite de Las Gaviotas y Mar de las Pampas estuvo la semana pasada sobrecargada de basura varios días. Una vez más la Sociedad de Fomento, rogó: “Pedimos por favor a la Municipalidad que realice la limpieza de las bateas para que puedan ser utilizadas por los vecinos”.

Estos y otros casos se expusieron en las redes en el término de un par de días. Los vecinos no agrupados nos son tan cuidadosos y sus mensajes en el grupo que los contiene tienen tonos más elevados. ” Malditos mugrientos ….. Sucios HDP”, lanzó un hombre en un interminable ida y vuelta de comentarios donde el vecino acusado explicaba que se había demorado el volquete que solicitó para tirar desperdicio de obra.

Esta especie de vigilancia comunitaria está alimentada por el poco control, casi inexistente, por parte del municipio a la hora de inspeccionar y multar a los vecinos generadores de basura que las dejan en veredas y lotes vacíos.

El municipio aportó desde comienzo de año dos bateas para residuos no convencionales, una es la anteriormente mencionada y la otra está ubicada en la calle Monte Hermoso y 35 de Mar Azul. También hay en las tres localidades islas de separación de residuos reciclables, sin embargo muchos vecinos no se acostumbran a descartar en esos sitios esa clase de basura y optan por la opción más cómoda que es ensuciar sus propias veredas o espacios verdes cercanos.

A Mar Azul y a Mar de las Pampas no llega el control, ni la advertencia y menos las multas por incentivar pequeños basurales, que se ven cada tres o cuatro cuadras. Por eso los residentes han tomado esta actitud de denuncia virtual donde se exponen a los que detectan como autores de contribuir a ensuciar el bosque.

El entorno que rodea las bateas, sobre todo la ubicada en Mar Azul, es demoledor. Hace años que ese predio acumula autos viejos, desarmados, pedazos de autopartes y todo resto de motores en general. En algún momento algunos vecinos pidieron que la Dirección de Tránsito se llevara esas chatarras pero nunca sucedió y la imagen es cada vez es peor.

La mayoría de las veces estas denuncias quedan en una queja generalizada, aunque hubo vecinos, como los dueños de un restorán de Mar de las Pampas, que al ser señalados por haber descartado los bidones de aceite en la calle, asumieron la equivocación y los sacaron.

“No hay presencia municipal en estas localidades, todo lo que se dice que se hace en materia de control y limpieza es en Gesell, acá no llegan”, resaltó un vecino en las reuniones por el Código de Ordenamiento Urbano que se hicieron en la zona.

Probablemente, además de una cuestión de responsabilidad individual de los vecinos, quienes a veces ni siquiera tienen cestos de residuos en la vereda de sus casas, hay un escenario que se presenta diferente relacionado al crecimiento de los pueblos y su consecuente aumento poblacional sumado a las construcciones que se inician año tras año, que esté necesitando de una gestión municipal más cercana y efectiva que garantice presencia y gestiones diarias en el lugar.

Mientras tanto, entre vecinos arreglan sus cuentas pendientes y sacan los trapitos al sol, cansados de que se repitan siempre los mismos hechos. Sobre todo, hacen hincapié en el efecto negativo que causa ver basura tirada por todos lados a esta altura del año en la que los turistas comienzan a arribar.