Mar Azul, presente en la Chocogesell

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Emprendedores, comerciantes y la cooperadora de la escuela primaria 5 tuvieron su lugar en la clásica y concurrida feria del mes de agosto. Chocolatería Le Brunette se llevó el primer premio a la mejor pieza de chocolate, una trufa que se vendió muy bien y de la que no quedó ni una.

El gran evento del mes de agosto que cada año crece más en cantidad de puestos y de visitantes es un espacio donde los hacedores de chocolate no dejan pasar la oportunidad de instalar su stand. Y no solo ellos, ya que además de la presencia de Chocolatería Le Brunette, Delicias Nata y Alfajores Orense, este año se sumaron en los puestos exteriores de la carpa blanca por fuera y marrón por dentro, Tejidos Catalanas, Comidas Como en Casa y la Cooperadora de la Escuela Primaria 5 de Mar Azul con sus kits de juegos.

Maximiliano, dueño de Le Brunette tuvo el privilegio de obtener uno de los premios de la feria, su negocio fue reconocido por la “mejor pieza”, que se trata de una trufa. “Es una caricia al esfuerzo y amor que uno le pone a nuestro emprendimiento. Ser reconocido en esta fiesta tan importante que crece y mejora año tras año es buenísimo”, expresó el galardonado.

Tanto el como Karen de Delicias Nata se mostraron conformes con la experiencia, aunque coincidieron en que las malas condiciones climáticas del sábado jugaron en contra, ya que debido a la lluvia la concurrencia no fue la normal el primer día del evento.

Priscila de Como en casa opinó igual aunque aceptó que el sábado pudieron trabajar pese al clima, ya que muchos puesteros espantados por el agua se fueron y eso hizo que la gente que llegó al lugar consumiera en los que se quedaron, como fue el caso de su stand.

A las integrantes de la Cooperadora de la primaria les pasó algo parecido. El sábado sobre todo estuvieron muy poco tiempo ya que el viento y la lluvia las obligó a tener que irse.

En cuanto a los tejidos de Gabriela, hacedora de Catalanas, las expectativas quedaron un poco abajo, ya que este año fueron muchos más los puestos de artesanías y con la economía restringida como tienen muchas familias, la gastronomía se consume gran parte de la billetera y la vestimenta y accesorios queda en segundo plano.

Recaudación aparte, la presencia de emprendedores de las localidades del sur, también se fortalece poco a poco en el dulce encuentro geselino de agosto.