El municipio sacó una barrera y vegetación que ocupaban parte de una calle en Mar Azul

El desmantelamiento se hizo este martes, después de las quejas y llamadas de vecinos del pueblo que se molestaron por el uso del espacio público por parte de un privado. Un inspector confirmó la irregularidad. La dueña de la casa de la calle 42 y playa habló con este medio el domingo y expresó que el cerramiento fue hecho por algunos robos que sufrió. “Estoy dispuesta a sacar lo que moleste”, afirmó. Dos días después, la municipalidad actuó.

Todo comenzó en un grupo de la red social Facebook que reúne a vecinos de la zona. Una residente publicó las fotos de la calle 42 donde se veía que la casa ubicada en la playa del lado derecho mirando al mar, utilizaba la mitad de la calle como una entrada cerrada para subir a la propiedad.

La entrada tenía una barrera de madera con un pasador y en el costado una hilera de cortaderas y un tronco acostado, delimitaban el lugar. Los vecinos expresaron que ese cerramiento en la calle no correspondía por ser espacio público, ya que además limitaba a las personas a circular libremente por todo el ancho de la calle.

Al acordar entre varios, hicieron las quejas correspondientes, a lo que la respuesta del municipio fue que enviarían a un inspector para corroborar la situación. Una semana después, personal municipal sacó la barrera de madera y la mitad de las cortaderas que cercaban la mitad de la calle 42.

Con la calle reabierta quedó un poste de luz en el medio que Cevigé deberá correr o sacar.

Esta periodista habló con la propietaria de la casa el día domingo sobre la situación. La mujer fundamentó el cerramiento de ese sector de la calle por el temor que le quedó después de haber sufrido algunos robos. Con respecto al levantamiento de la calle en forma de subida del lado de su casa, afirmó que es algo que en su momento cuando construyó había sido acordado con el municipio.

Enterada sobre las quejas de los vecinos comentó que le parecía bien que la municipalidad intervenga y que ella estaba dispuesta a modificar lo que no corresponda, ya que su ánimo está lejos de querer enfrentarse con los vecinos.

En algún tiempo, Susana tiene planeado mudarse a Mar Azul y asegura que es conservacionista y que el pueblo es su lugar en el mundo.