Ni Bevacqua ni los vecinos compraron la idea del “desarrollador hacedor de escuelas” de Galli

En la charla por la actualización del Código de Ordenamiento Urbano del lunes por la noche, entre los pocos asistentes estuvo la jefa distrital de Educación, Carla Bevacqua. Planteó con precisión la necesidad de desarrollar escuelas que respondan a las necesidades educativas. Cuando el secretario de Planificación intentó atraparla con su plan del inversor constructor de colegios, no lo logró.

Carla Bevacqua, acompañada por el secretario de Educación, Julio Fernández, expuso largo y tendido sobre su mayor preocupación que es que “las escuelas tienen que estar para dar respuestas a los interrogantes qué cantidad de alumnos tenemos, dónde encontramos las mayores dificultades, dónde tenemos excedentes de alumnos”, enumeró.

Habló sobre la utilización de servicios que hay disponibles y la utilización de recursos que ya existen y no están siendo utilizados. También mencionó el análisis que en Educación se hace sobre cómo se utilizan los espacios para las necesidades educativas

Sobre la importancia de optimizar los edificos propios, ejemplificó el caso de la casa donde funcionaba el ex jardín 907 y que ahora es la Escuela de arte, que pasó de tener 8 alumnos cuando funcionaba en el Centro Universitario a 130 en el nuevo espacio de 101 y circunvalación.

Bevacqua fue concreta al lanzar:”Es estratégico pensar en la localización de los nuevas escuelas”.

El arquitecto Galli, que la escuchó con atención, esperó a que termine de hablar para anunciarle que tenía una buena noticia para darle y anunció: “Es quien lleva adelante alguna forma de desarrollo urbano tiene que hacer ciertas sesiones al fisco. La ley 8912 – que regula el uso de suelo en la provincia de Buenos Aires- menciona el mínimo y nosotros podemos pedir un máximo, podemos exigir junto con el territorio la construcción del edificio”.

El funcionario mencionó a modo de ejemplo lotes ubicados en Av. Circunvalación y 120 y detalló:”El dueño de esa tierra, si quiere dividirla va a ganar dinero con eso, entonces le podés pedir no solo que tiene que hacer las calles, el agua, la cloaca y la luz, sino que la ordenanza le puede decir tenés que entregar una comisaría o una escuela”.

Y siguió entusiasmado profundizando sobre la idea que creyó que tendría gran aceptación, por lo menos por parte de la jefa distrital: “Entonces ya no tenés que hacer eso que hacés de optimizar para utilizar lo poquito que tenemos. Sino hacer como Sarmiento, tener una expectativa más alta, hacer edificios más grandes, hacer edificios para mañana no para hoy”.

Bevacqua le contestó: “Todo bien con Sarmiento, pero muchas veces en la realidad no sucede eso”.

Galli no abandonó el discurso y lanzó: “Hoy tenemos la posibilidad de poner la vara encima”. Y agregó: “Cuando usted sueña una ciudad la tiene que pensar totalmente desarrollada, no arreglarse con lo mínimo, sino pensar en lo máximo. Una escuela no puede tener menos de dos hectáreas”.

“Cuando pensamos qué ciudad queremos también tenemos que pensar qué comisarías queremos, qué escuelas queremos, qué centros deportivos queremos…”, listó el arquitecto.

Ya no solo la referente de Educación levantó la mano, como respuesta recibió por parte de vecinos que el planteo no coincidía con la realidad y ejemplificaron con la situación del polideportivo de mar azul, que por cuestiones de presupuesto el edificio planeado se modificará para abajo.

El funcionario trató de explicar que “lo que está dentro de la ciudad, en el área urbana tenemos que soportarlo los vecinos, lo que sea nuevo y se plantea a partir del nuevo COU va a depender de los desarrolladores.”

Presente en la sala, la Dra. Patricia Escofet, vecina de Mar Azul, con descreImiento le preguntó: “¿Cómo imagina que un particular va a hacer una escuela?”.

El debate se inició en cuestión de segundos y el integrante de la Asamblea del Médano Costero, Pablo Domínguez, explotó: “Estamos siempre hablando de tipos que si no traen la plata no se puede hacer escuelas. Hay que resolver los problemas reales”.

Dominguez, siguió: “Depender de un desarrollador que presente un plan es cualquiera. Yo siento que acá me están tomando el pelo. Es pura especulación. Le estamos dando la entidad y el poder de definir un pueblo a un tipo que tiene una parcela”.

A esa altura, Bevacqua, confesó: “No creo exactamente en lo que se dice”. Mientras que el vecino de Mar Azul, Rolando Papof, denunció: “Ustedes como gobierno luchan contra el neoliberalismo y este Código es totalmente neoliberal”.

El ida y vuelta entre el funcionario municipal y los asistentes lo cerró Bevacqua al decir: “No tengo toda la información necesaria sobre todo lo que un desarrollador puede hacer, no me causa mucha gracia y pienso que aquellos que hoy tenemos una responsabilidad institucional no podemos esperar que otros vengan a hacer lo que tenemos que hacer nosotros”.