¡Al agua lobos!

La jornada del domingo comenzó temprano para los rescatistas de la Fundación Verdemar. El primer alerta fue en la Av. Buenos Aires y casi simultáneamente otro aviso surgió en Mar de las Pampas, se trató de dos lobos marinos que salieron del mar y corrían peligro. El más grande cruzó un médano alto y terminó en un cul de sac a 700 metros del centro comercial de la aldea del vivir sin prisa.

Gustavo Richmond acudió a playa y Av. Buenos Aires donde se encontró con un lobito pequeño Australis, mientras tanto Alejandro Herrera lo esperaba equipado y con la compañía de personal de la secretaría de Seguridad para ir a Mar de las Pampas a buscar a otro lobo, en este caso el denominado Gacela.

El lobo que había cruzado el médano de la calle Acacias y fue custodiado por personal policial hasta la llegada de Adrián Monkes, vecino de Mar de las Pampas, se encontraba en la plazoleta de un cul de sac, algo bastante poco común.

Una vez reunidos los rescatistas con dos lobos enjaulados, partieron hacia el Faro para hacer la tradicional suelta al mar, en el caso de que la salud y la apariencia de los animales lo amerite.

Camino a la Reserva Natural se encontraron con los guardaparques Abel Escobar, Carolina Faivre y Karina Jarmoluk, que se encontraban en la base. Los guardianes de la naturaleza y los protectores de los animales marinos conversaron unos segundos y prosiguió el viaje de la liberación.

Una vez pasado el Faro Querandí, Alejandro, Adrián y Gustavo procedieron a soltarlos. Primero le toco al más pequeño, que necesitó algunos empujoncitos para tomar velocidad y meterse al mar. Luego el más grande entró más decidido pero se quedó nadando más cerca de la costa un ratito.

Pero la tarea no estaba cumplida, al volver del Faro, otro aviso alertó a los rescatistas. Se trataba de otro lobito Australis que estaba a la altura de la 123. Allí fueron Alejandro y Gustavo, a socorrerlo. Justamente personal de la Fundación Mundo Marino que estaba por Mar de Ajó y se acercaron a Gesell a buscarlo ya que tenía lastimada la mandíbula.

Así cerró la jornada de aparición de tres lobos marinos en el lapso de dos horas. Como siempre que ocurren estas apariciones, Alejandro resalta cuáles son las primeras medidas que los vecinos tiene que tomar para protegerlos de forma adecuada mientras llegan ellos, los salvadores de bichos marinos.

¿Qué hacer si se encuentra un lobo marino en la playa?

No dejarlos solos

No darle alimento

Cuidarlos de perros

No empujarlos al agua

Marcar el lugar unos 10 metros de cada lado para que los vehículos lo vean

No tocarlos

No sacarse fotos como si fuesen mascotas

Aprender a reconocer si está flaco, herido, etc.